UNA TRADICIÓN QUE VIENE DE LEJOS
La tradición de la familia Rossi como productora de embutidos típicos se remonta al siglo XIX, cuando la elaboración se realizaba en una pequeña tienda situada en el centro de Fontanellato, cerca de Parma. Hoy la familia ha llegado a la sexta generación, una continuidad empresarial casi única en el sector de la charcutería italiana.
La carnicería y charcutería ubicada junto a la Rocca Sanvitale era un punto de referencia no solo para Fontanellato, sino también para las localidades vecinas. Tenía características similares a las de una tienda de delicatessen tradicional, donde, en el ambiente cordial típico de la época, se podían degustar los embutidos antes de comprarlos o simplemente compartir unas lonchas en compañía.
De aquella pequeña carnicería se pasó pronto a la construcción de un auténtico matadero en las inmediaciones de la fortaleza. Estos locales históricos siguen siendo propiedad de la familia Rossi. Se trataba de un verdadero taller de producción, con espacios destinados a la curación de embutidos y una bodega.
Ya antes de la Segunda Guerra Mundial, la venta de embutidos y carnes superó el ámbito local y provincial, cruzando las fronteras regionales. Muchos clientes llegaban desde Toscana, Lombardía, Véneto, Piamonte, Liguria y otras regiones italianas.





